Para un autónomo o una pyme hay tres caminos para tener web. Ninguno es "el mejor" siempre: depende de tu momento, tu presupuesto y cuánto necesitas que la web te traiga clientes.
1. Hacértela tú con una plantilla (Wix, Squarespace, WordPress+tema)
Cuándo tiene sentido: presupuesto casi cero, la web es solo una tarjeta de visita y tienes tiempo para pelearte con ella. El coste oculto: tu tiempo, un resultado que se parece al de miles de negocios, y que casi nunca posiciona ni convierte. Se nota que es una plantilla — y tu cliente también lo nota.
2. Una agencia de diseño web tradicional
Cuándo tiene sentido: proyectos grandes con muchos departamentos implicados. El coste oculto: hablas con un comercial, no con quien programa; los cambios pasan por varias personas y se ralentizan; y muchas veces pagas 2.000-3.000 € de golpe y luego nadie cuida la web. Ojo también con quien te ata 12-24 meses o retiene tu dominio. Si estás comparando agencias de diseño web, pide siempre hablar con quien va a construir tu web de verdad.
3. Un estudio digital directo (lo que hacemos nosotros)
Cuándo tiene sentido: quieres una web a medida que de verdad capte clientes, sin pagar estructura de agencia ni resignarte a una plantilla. Cómo lo planteamos: hablas con quien diseña y programa, precio cerrado antes de empezar, tu web es tuya (dominio, contenidos y código a medida) y seguimos cerca tras la entrega.
Las preguntas que deberías hacer a cualquiera
- ¿El precio es cerrado o "depende"? Si es "depende", pide un límite por escrito.
- ¿De quién será el dominio y el contenido si algún día me voy?
- ¿Hay permanencia? ¿De cuántos meses?
- ¿Quién hace los cambios después y en cuánto tiempo?
- ¿La web está preparada para Google y para los nuevos buscadores con IA?
¿Quieres que te digamos con honestidad cuál de los tres te conviene en tu caso? Cuéntanoslo — si no te encajamos, te lo diremos.